Skip to content

Pablo Neruda, poeta plagiario

marzo 26, 2009

Ocurrió en 1943 y un ensayo reciente reabre la discusión alrededor del Premio Nobel chileno. ¿Homenajes a colegas o robo descarado?

Ana Quiroga

 

El 22 de octubre de 1943, días después de la primera visita de Neruda a Colombia, el diario La Razón de Bogotá publicó una nota firmada por el polígrafo colombiano Félix Raffán Gómez titulada “¿Plagio, parodia o coincidencia?” en la que transcribe los poemas “Farewell” de Pablo Neruda, “Otra vez será”, de José Santos Chocano y “Los nautas”, de Miguel A. Macau con la intención de que el lector, al comparar la similitud entre los versos del poeta chileno con los de Chocano y Macau, responda por sí mismo a este interrogante.

Si bien al comienzo de la nota, Raffán Gómez parece mantener una mirada neutral (“este escrito no viene a determinar de manera ineluctable una opinión sino simplemente a presentar un hecho que puede llevar la duda a la inteligencia”), unas líneas más adelante, acusa a Neruda de “un contumaz, llano y agresivo plagio… que se debe condenar implacablemente”.

Es a partir de esta acusación, y su resonancia en Latinoamérica, que Álvaro Castillo Granada inicia una azarosa y obstinada investigación con el arduo propósito de encontrar los poemas mencionados por Raffán Gómez así como todo dato biográfico y literario sobre sus autores. El resultado, luego de un recorrido por fatigosas bibliotecas y librerías de Santiago de Chile, Lima, Bogotá y La Habana, es el magnífico texto De cuando Pablo Neruda plagió a Miguel Ángel Macau, que acaba de publicar la editorial colombiana Ediciones San Librario.

El poema “Farewell”, de Neruda, apareció por primera vez en el número 66 de la revista Claridad, Santiago de Chile, en 1922 y, según la nota acusatoria, el poema “Los nautas” de Macau, en la revista La Herediada, de 1914.

A la exhaustiva información que Álvaro Castillo Granada brinda sobre José Santos Chocano (Lima, 1875-Santiago de Chile, 1934) y Miguel Ángel Macau (Matanzas, Cuba, 1886 – La Habana, 1971), e incluso sobre el autor de la nota, Félix Raffan Gómez, se suman los testimonios de otros escritores y pensadores latinoamericanos como Antón Arrufat, Jorge Fornet, Fina García Marruz, Roberto Fernández Retamar –el amigo cubano de Cortázar– y Volodia Teitelboim, biógrafo de Neruda fallecido en enero de 2008.

El 28 de octubre de 1943, seis días después de la nota de Raffán Gómez, otra vez La Razón, de Bogotá, publica la respuesta del poeta chileno desde Arequipa, Perú. En el tercero de cuatro breves párrafos, Neruda dice: “Contesto –gentileza con gentileza– que contra los tiranos subsistiré, mientras que las pequeñas acusaciones que pretendan rebajarme, pasarán como manifestaciones pequeñas de una herencia usuraria”. En su respuesta, promete regresar a Colombia (lo hará recién en 1968) y finaliza “continúa la esperanza de que ese pueblo altivo pueda barrer los elementos nazifranquistas”.

No fue la única vez que Neruda fue acusado de plagio. En otra ocasión, la víctima o el homenajeado fue el poeta indio Rabindranath Tagore, escritor admirado por Victoria Ocampo. El poema de Tagore es el número 30 de su libro El jardinero. El texto de Neruda es uno de los 20 poemas de amor. Después de que el plagio fuera descubierto por Volodia Teitelboim, el propio Neruda reconoció el “homenaje” en las ediciones siguientes de su popular libro.

Pese a que De cuando Pablo Neruda plagió a Miguel Ángel Macau deja abierta la pregunta de si Neruda plagió o no al poeta cubano, este libro, difícil de hallar en las librerías porteñas, narra con entusiasmo las peripecias del autor para obtener datos fehacientes y confesiones reveladoras y encontrar, otra vez por azar, la perfecta cita de Ezra Pound: “Sed influidos por el mayor número de grandes artistas, pero tened la decencia de reconocer por entero la deuda, o de tratar de ocultarla cuidadosamente”.

FUENTE: CRITICA DE LA ARGENTINA

Los comentarios están cerrados.

A %d blogueros les gusta esto: