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Tina Fey se convierte en peligrosa alter ego de Palin

octubre 10, 2008

El éxito extraordinario de la imitación de Tina Fey de la gobernadora de Alaska Sarah Palin, que acompaña al republicano John McCain en la carrera por la Casa Blanca, amenaza su imagen de “vicepresidenciable”.

Desde hace varias semanas, millones de telespectadores e internautas siguen apasionados las imitaciones de Tina Fey en el programa “Saturday Night Live” en NBC, y los que se lo pierden lo miran en internet.

“¿Puedo llamarlo Joe? Porque he preparado dos o tres respuestas donde lo llamo Joe!” dice la falsa Sarah Palin a un falso Joe Biden, su rival demócrata, desencadenando la risa generalizada en una perfecta parodia del debate televisado entre los dos candidatos a la vicepresidencia de Estados Unidos.

El éxito de la imitación reside en el hecho que Tina Fey apenas exagera los rasgos de esta candidata conservadora y pintoresca, desconocida del público hace apenas dos semanas: el acento populachero, el peinado, las guiñadas y los saludos con la mano a cualquier conocido que esté en el público o las metidas de pata en política exterior no son un invento. La semejanza es asombrosa.

Pienso que la verdadera identidad de Sarah Palin no estaba todavía establecida, lo cual permitió a Tina Fey convertirse en su alter ego, a expensas de la imagen de la candidata”, explicó al diario “AM New York” Alan Schroeder, profesor de periodismo y especialista en los debates presidenciales.

Según John Leo, sociólogo experto en cultura popular, “es algo excelente para los demócratas“.

Frente a tal éxito de su imitadora, la candidata se vio obligada a reaccionar. “Estoy contenta de dar trabajo a Tina Fey”, dijo Palin en un acto político.

Fey, de 38 años, es guionista y productora del programa “30 rock“, por el cual acaba de ganar un “Golden Globe”. Fue la primera mujer en dirigir el guión de Saturday Nigh Live y ganó varios premios desde 1999.

Según rumores no confirmados por NBC publicados el viernes en la prensa, Palin, de 44 años, podría participar en el show del sábado 18 de octubre y parodiar a su propia imitadora en una publicidad para American Express.

Los programas satíricos forman parte de la cultura televisual norteamericana. Las opiniones sobre su verdadero impacto varían y algunos consideran por ejemplo que a Gerald Ford le costaron la reelección en 1975. Otros piensan sin embargo que es un elemento más entre los muchos que pueden influenciar una elección.

Las imitaciones refuerzan en todo caso el carácter populista de la figura de Sarah Palin, admirada en los sectores conservadores pero odiada por feministas e intelectuales.

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