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SPLEEN

octubre 27, 2007

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La palabra spleen es de origen Griego splēn. En Inglés denota al bazo.

En Francés, spleen representa el estado de tristeza pensativa o melancolía. Fue popularizado por el poeta Charles-Pierre Baudelaire (1821-1867) pero había sido utilizado antes, en particular durante la literatura del Romanticismo, a inicios del Siglo XIX). La conexión entre spleen (el bazo) y la melancolía viene de la medicina griega y el concepto de los humores. Uno de los humores era la bilis negra segregada por el bazo y asociada con la melancolía. Opuesto a este concepto el Talmud nombra al bazo como el órgano de la risa, aunque no esta descartada una anterior relación con la medicina de los humores acerca de este órgano.

En Alemán, la palabra “spleen” , denota a alguien continuamente irritable. El bazo en cambio se llama “Milz” (Parecido al nombre “Milte” que se daba al bazo en el inglés antiguo). En el siglo 19 las mujeres de mal humor se decían afectadas por el spleen. En inglés moderno “to vent one’s spleen” significa “…expresar su ira”.

En China, el spleen representa uno de los fundamentos del temperamento y se supone influye el poder de la voluntad. Del mismo modo que “venting one’s spleen” (expresar la ira) se usa como expresión. 

fuete: wikipedia

ESPLÍN.su significado en las letras

El esplín, taedio vitae, fue una actitud de vida propia del romanticismo. La revolución romántica introdujo muchos cambios en  el sentido de la vida que el racionalismo propio de la ilustración se había negado a ver, o bien, había tratado de ocultar. Como parte del punto de vista pesimista de la condición humana, el romanticismo desveló las necrofilias y las patologías de la vida humana y una de ellas fue el llamado esplín. El término proviene del inglés (spleen) y a su vez éste lo tomó del griego (también spleen) y se refería, inicialmente, al bazo.

El esplín era la melancolía, sentimiento y estado anímico atribuido a una causa moral, más que física del vivir; los hombres de la Edad Media lo llamaban acedia, los románticos franceses ennui de vivre. Desde la antigüedad  este estado de ánimo fue conocido. Los griegos lo llamaban “bilis negra(melankolia: melas=negro, kholê=bilis) y se suponía que dicha bilis era producida por el bazo, de ahí que en inglés el nombre dado a este estado surja por asociación del órgano que lo produce.  Si en español, y otras muchas lenguas, (incluido el mismo inglés) el término melancolía ya formaba parte del lenguaje común, el romanticismo incorporó el término esplín para referir este mismo estado de ánimo. Quizá decidieron disociar el término esplín del de melancolía porque entonces éste significaba una enfermedad mental y el esplín era otra cosa: una especie de “tocamiento divino“, donde la vulgar locura era demasiado poca cosa.

Con el paso de los años, por causas diferentes, ambos términos han caído en desuso. Esplín es una palabra propia de época, que al pasar las modas literarias se olvidó, mientras que melancolía fue sustituida por el actual término depresión. En nuestros días vendría a ser, cuando mucho, el síntoma, más que la cosa en sí. De cualquier forma nos parece conveniente mostrar la siguiente descripción de melancolía que los médicos, en la época de Darío, daban a ese término. Como se podrá ver, entre lo que describen aquellos médicos y lo que decían los poetas respecto de su esplín no hay diferencia, más bien, se complementan armónicamente. No por esto queremos reducir un tópico literario a una patología, es simplemente un modo de alcanzar un sentido último, que por contexto cultural y epocal, se nos escapa. Veamos pues al esplín como un acto de vida en que los poetas querían presentar, entre otras cosas, lo inaprensible para la razón.  En esos tiempos, como se pude evidenciar en el texto citado arriba, no tenía “traducción” a lo racional todo aquello que se relacionaba con el esplín; otro tanto hicieron los modernistas con temas que siguen siendo inasibles para nuestra razón: la vida después de la vida, el mundo de ultratumba, lo sobrenatural, el panteísmo, etc.

Concluyendo, podemos decir que el esplín, aunque tomado como préstamo (acaso como evolución) de los románticos, tomó carta de naturalización en el modernismo vía los poetas malditos.

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